El CUV Alcorcón Azul se impuso 3-1 a UCAM Torrejón en un partido lleno de altibajos emocionales, pero que supone tres puntos de oro para seguir enganchado al grupo de cabeza en una liga muy igualada.
Partido de remontadas
En el primer set, el equipo estuvo contra las cuerdas, obligado a levantar una desventaja de siete puntos, pero la reacción colectiva permitió darle la vuelta hasta el 25-23, demostrando temple y orgullo competitivo. El segundo parcial se escapó con muy poca intensidad, reflejando esa montaña rusa que todavía acompaña al júnior Azul.
Del vendaval al vértigo
El tercer set fue un auténtico clínic: victoria amplia (25-12) con saque efectivo, orden táctico y un juego casi perfecto que desbordó a Torrejón. En el cuarto volvieron los nervios y hubo que remar de nuevo, remontando hasta nueve puntos de diferencia antes de cerrar el 25-22 y el 3-1 final, símbolo de la capacidad del grupo para sufrir y responder.
Tres puntos que valen mucho
No fue el mejor partido de la temporada, pero sí una victoria de carácter en la primera de las “finales” de esta recta final de la primera vuelta, clave para no quedarse descolgados en una clasificación muy apretada con muchos equipos en la pelea. El reto ahora es transformar esos momentos de brillantez en estabilidad emocional para que el juego que se ve por fases aparezca durante todo el encuentro.











